Los guardianes de la patria

Me pasa mi hermano un artículo en el que se habla de una ética blogger, una netetiqueta para internet. Es algo que he escuchado muchas veces antes, que si un código de conducta para bloggers equiparándolo con periodistas (como si quisiéramos ser periodistas o ellos demuestren a menudo respeto por la deontología), que si reglas autoimpuestas…Todo ello supone en mi opinión una enfermedad infantil del medio que no entiende su propia esencia y quiere parecerse a sus hermanos mayores y un intento rancio de definir a la ciudadanía cuando esta o es diversa o no es tal.

Lo que me llama la atención es que en esta ocasión se habla en la noticia de que

“varios expertos han hecho públicos estos días su deseo de eliminar de internet todo blog «desagradable» y que no se ajuste a unas pautas de conducta que podrían definirse como las del ‘buen blogger’.”

Esto ya es facherío puro y duro.

Prensa delatora

A veces el boicot es una forma de lucha legítima. Los vecinos de algunos barrios, entre otros el mío, boicotean las máquinas expendedoras de tickets de la hora no porque se opongan al progreso como los antiguos luddistas sino para luchar contra una tasa impuesta por el ayuntamiento que no sólo no quieren sino que no les aporta ventaja alguna. En los barrios donde los parquímetros pueden tener alguna razón de ser (buena o mala solución algo de esto tiene) no se rompen. No es casualidad.

El diario El Mundo ha sacado una galería de fotos donde salen distintas personas presuntamente rompiendo los aparatos. Digo presuntamente porque en la mayoría de las imágenes las acusaciones en forma de pie de página no son fácilmente verificables a través de la fotografía. En cualquier caso me parece una delación asquerosa sacar de manera reconocible a estos vecinos para exponerlos a la sanción administrativa o a la ira popular. Si en conciencia creen que les deben denunciar que acudan a una comisaría por más periodistas que sean.

Por supuesto no pienso enlazar las fotos.

Reír hasta cuando toca llorar

Tengo en Barcelona un amigo que se llama Pako. Mi amigo anda estos días tristón. Su bar musical, su vida, su sueño hecho casa para todos (él que sabe que es pelear por un derecho a una casa) está herido de muerte según nos cuenta. He entrado en su blog y me he encontrado con unas notas musicales que supongo ilustran casi tan bien como sus palabras como se siente estos días. Es un tema que me encanta, Reir y llorar de Kiko Veneno, os pongo la letra, hacéos a la idea de que en este momento la estoy escuchando (como de hecho es) y acordándome de Pako.

Lloran las ramas
Azotadas por el viento
Las raíces se están riendo
En la oscuridad

Sentado en la fuente
Me mojo la cara
Y un aire caliente…
Malditas palabras

La Coca-Cola
Siempre es igual
Pero yo no,
Yo puedo cambiar
Yo no quiero más
Tener buena suerte
Abrázame fuerte
Y hazme volar
Hazme reír
Hazme llorar
Reír y llorar

Mirando a los cielos
Con los pies en la maceta
Yo también tengo
Mi fórmula secreta

La Coca-Cola
Siempre es igual
Yo a veces tampoco
Puedo cambiar
Ya no quiero más
Tener buena suerte
Abrázame fuerte
Y hazme volar
Hazme reír
Hazme llorar
Reír y llorar
Actualización: Iturri nos deja el enlace para que escuchéis la canción.

Buscando voces en lugar de ecos

Por desgracia todos tenemos la costumbre de hablar más por los ecos que nos llegan que por las voces que recogemos. En una sociedad de intermediarios a menudo dejamos que nos resuman y perviertan la información que con un mínimo esfuerzo podemos obtener de primera mano (o al menos con una mayor cercanía). Me consta que mucha gente aún no ha leído los artículos que voy a enlazar a continuación, el que le valió al futbolista Oleguer que gran parte de la sociedad le señalara con el dedo y la retirada de su patrocinio, y el que le valió a de Juana Chaos una condena recientemente menguada.