Lo he hecho, no he podido resistir la morbosa tentación de ver el vídeo de la FAES (aunque yo tampoco pienso enlazarles). Catorce minutos de aseveración rotunda de su realidad inventada. Catorce minutos de bilis. La empresa de Miguel Ángel Rodríguez demuestra poca pericia publicista porque por mucho que se haya hablado de la cinta se trata de un video que sólo puede convencer a los ya convencidos y que, como demuestra el hecho de que Rajoy haya intentado desmarcarse de el, en poco ayuda a los intereses electorales del PP. Tampoco han estado muy duchos a la hora de la elaboración técnica: esos efectos especiales como de máscara de Media Player, ese eco en la voz de Zapatero… Sé que no soy quien para ello, pero me permito recomendar no contratar la empresa de MAR si lo que se quiere es llegar a calar sutilmente en las mentalidades ciudadanas. Ni para vender detergente oigan.
El contenido es el de siempre: identificación de los terroristas con ETA sin decirlo abiertamente, justificación de la administración de la crisis por parte del PP, acusación a «la izquierda» (sic) de promover el linchamiento de los miembros del PP… A nadie que vea el video, sea de la posición ideológica o partido que sea, se le escapará el hecho de que la narración parte de la posición del PP, lo cual hace plantearse (si el hecho de que Aznar presida la asociación no lo ha hecho antes…) que cuando el gobierno Aznar dio ayudas por valor de cuarenta millones de euros a esta asociación se estaba financiando a sí mismo. Y eso no es bonito, digo yo.


