Luke Sky Wallker, Axterix en sus devastadoras incursiones a la capital del Imperio, el Empecinado, Agustina de Aragón, la resistencia terrestre de “V”… Son todos ellos considerados terroristas por la Roma de Julio Cesar, el imperio galáctico de Pálpatin, la Francia napoleónica o una civilización entera que a nosotros se nos asemejan a lagartos en nuestro humano provincianismo. Sin embargo son considerados héroes por muchos de nosotros desde otra perspectiva. Para mi el terrorismo en su significado más inmediato y evidente de “aquello que causa terror” está hoy más que nunca evidenciado en el poder, y por no poner ejemplos que podrían ser tildados de demagógicos o de irse por los cerros de Úbeda por algunos (estoy pensando en la siniestralidad laboral, en los fantasmas del Estrecho…) señalaremos el caso de una serie de gobiernos asesinos en una guerra muy reciente (no en una galaxia muy, muy lejana). Algunos hablan en Irak de terrorismo (lo hacen en inglés, español, polaco, ucranio…) otros hablan de resistencia y guerra de liberación nacional. Igualito que en Francia en el 43 pero sin boinas ladeadas.
Eltránsito.
Hemos estado trabajando últimamente en la tan anunciada nueva versión de Eltránsito. El trabajo ha sido mucho más arduo por nuestros rudimentarios conocimientos informáticos y los resultados distan de ser deslumbrantes desde luego, no obstante nuestro concepto de construcción es premoderno: los edificios nunca están acabados. Tras unos problemillas para subir la web con FTP la página ya esta on-line (http://es.geocities.com/eltransito03/) y justo cuando ponemos una portada para reenviar a nuestros visitantes del hogar habitual de gratisweb al nuevo destino ¡zas! va el servidor y se cae. De todos modos, y pidiendo perdón por anticipado por marearos, debéis saber que esto no deja de ser una prueba más, y que pronto exportaremos la página a un dominio propio, presumiblemente en nodo50. Si visitáis la nueva dirección observareis cosas conocidas y alguna nueva, con una excelente crítica literaria de Mirentxu y todo un descubrimiento literario en “Artículos robados”, así como alguna sección nueva. Además muy, muy pronto incluiremos nuevos artículos de producción propia que ya están urdiéndose.
A lo largo de estos meses hemos recibido un puñado de visitas en nuestras dependencias a las que hemos invitado a vernos crecer. Aunque a priori pudiera parecer que la difusión ha sido escasa ( y numéricamente lo ha sido) la satisfacción que nos ha producido comprobar como algunos IPs han hecho en un momento dado nuestra página lugar recurrente de paso no es explicable, como no lo es nuestro gozo provinciano de ver como hemos llegado hasta lectores de Canadá, Australia, Estados Unidos, Alemania… Este apunte es sólo una acotación en nuestro transcurrir ilusionado.¡Ah! y no perdáis el ánimo que algún día se verá la foto de la bitácora.
Zapateros radicales.
No es algo nuevo lo del “Zapatero radical”. Son muchas las fuentes que desde muy antiguo describen a los miembros de esta profesión como intelectuales agitadores de la plebe. En las etapas preindustriales existen numerosos ejemplos de zapateros herejes y hasta ateos, las listas de detenidos Sans culottes, enrouges, anarquistas después y demás elementos subversivos y antisistema muestran unos porcentajes sorprendentes de miembros de este antiguo oficio. Lo que no llegamos a entender del todo son las causas de ello, el porque abundan de entre los remendones los hombres letrados y oradores que durante siglos movieron a las masas. Lo único que parece claro es que las causas hay que buscarlas en las peculiaridades y tradiciones de su estructura gremial, pero aún no se tiene ninguna explicación satisfactoria de sus razones últimas y más profundas.
Se ha hablado de cómo por manejar el cuero se situaban en las ferias y mercados junto a los encuadernadores; de cómo por su poca exigencia física se reservaba a hombres lisiados o débiles, que quizá tuvieran que ejercitar habilidades ajenas a las hercúleas; se ha especulado también con la confianza que podían suscitar entre las gentes: el molinero podía engañar con las medidas, el remendón no con unos zapatos; se han buscado también las causas en las peculiaridades de su trabajo, que les permitiría hablar e intercambiar las experiencias de sus frecuentes viajes a la vez que clavaban suelas… En mi opinión son sólo especulaciones y estas u otras características no son lo suficientemente exclusivas del gremio como para explicarlo.
Con el siglo XIX perdemos el rastro, salvo residualmente, del oficio en los listados de los trabajos más incómodos para las instancias de arriba. Los sindicatos más fuertes son ya en los tiempos de las industrias pesadas otros, y mineros o ferroviarios levantarían con más protagonismo sus puños. Curiosamente los partidos socialdemócratas apenas contaron nunca con su participación (su característica principal, de entre diversos matices ideológicos y a lo largo de distintos periodos siempre fue el radicalismo), sin embargo algunos nos quieren hacer ver que los herederos de su memoria vía onomástica representan las fauces rojas que han de comernos. Los apellidos no son inocentes, Zapatero en castellano o Shuster (zapatero en alemán) algo indicarán, pero creo que más en el caso del ex futbolista por aquello de la tradición culta y mandar a las masas que en el caso del político de las cejas “spockianas”. Si los acusadores del PP y sus aliados mediáticos tuvieran un poco de cultura histórica no reconocerían en los Zapateros de hoy el radicalismo que alguna vez representaron con nobleza.
Elia Kazan.
Ha muerto Elia Kazanjoglous, vulgo Kazan el dramaturgo, escritor, director de cine, vendedor de alfombras y delator de sus amigos del Partido Comunista durante el periodo McCarthista. Descubrió a la bestia apellidada Brandon, al silbido rubio que respondía por Jeans Dean, mató a disgustos con sus declaraciones ante la maldita comisión a Jonh Garfield, el portentoso actor de “El cartero siempre llama dos veces”…
America, America, Viva Zapata. Al este del Edén, Un tranvía llamado deseo, La ley del silencio (apología de la delación y obra maestra), Esplendor en la hierba…A un hombre no se le puede exigir ser un héroe, pero tampoco se puede justificar la villanía. Una persona que es o al menos ha sido un villano puede ser un genio, eso está claro leyendo su currículo, como está claro viendo las imágenes esculpidas por Riefenstahl, o leyendo los versos de Quevedo. En mi opinión se puede separar a la persona de la obra, y disfrutar de cuando la belleza (entendida como quiera entenderse) se materializa ahí delante, aunque su autor se vuelva humano al bajarse del escenario, como cantaba Enrique Urquijo.
Madrid.
Para algunas gentes es un deporte nacional el odio al madrileño. Yo vivo aquí y a fe que en algunas ocasiones lo comprendo, no pocas veces también me apetece escupir el Madrid de las banderas gigantes, el de los negocios y la gomina, el Madrid de señoritos en confesión y el del engreimiento del “de Madrid al cielo”. Sin embargo ese no es el único Madrid que conozco y hay otras muchas ciudades en esta en las que si me siento a gusto (y que son tan Madrid como las otras). Hablo de los “Madriles” de la gente del pueblo (será que aquí no hay barrios obreros a lo mejor…), de los peleones de Tirso de Molina, de los chavales del parque de mi barrio que empiezan a escuchar los grupos que yo escuché hace mucho, de la ciudad que sigue riendo por las noches(cada vez nos dejan menos nuestros mayores y políticos)…
Una ciudad la forman sus gentes y en una con tantos millones de habitantes caben muchas ciudades, sólo hay que saber buscarlas, y no quedarse en la tramoya de la Castellana un día de partido. La identidad construida a base de cruce de caminos es tan enriquecedora como la que más, una cultura en continuo movimiento es una cultura viva, y que nadie entienda esto como un ataque al resto de identidades, que aunque esto venga de un madrileño no tiene ninguna vocación de preeminencia.
Edward Said.
Me levanto, tarde y mal, con un catarro terrible y me topo con la noticia de la muerte de Edward Said. Joder, yo pensaba que no era tan mayor, 67 años según he averiguado al poco. Que jodida la trinchera del cáncer (leucemia en su caso, que enveneno su noble sangre). Se nos lleva un poquillo más de la esperanza de una situación de encuentro en Palestina, se aleja aún más el fin del genocidio (y después de que se acabe este, el fin de las pedradas palestinas). Guardemos un instante de grito rabioso, y después otro por cada víctima de los dóberman de Sharon. Descanse en paz.
Postmodernismo antiterrorista.
Hace ya años que el postmodernismo se puso de moda, situando bajo duda los dictados absolutos de la razón, y parece que ahora, nuestro presi Aznar se apunta al carro. Ha sostenido en una cumbre internacional contra el terrorismo que no hay que analizar las causas de los actos terroristas sino sólo los efectos. Nunca han importado las relaciones causa-efecto y los recovecos originarios de los procesos para la administración Aznar, sólo la grandilocuencia escénica y la mano dura policial. Aznar se pasa por los cojones, de la mano de su hermano mayor de Norteamérica, la motivación de causas universalmente reconocidas como justas (pongamos como ejemplo la guerra de independencia de Estados Unidos) y todo el pensamiento político, incluso el de cariz liberal sobre el derecho de los pueblos a luchar contra un gobierno tiránico. Comprendo perfectamente que él tiene en la memoria la lucha antifranquista como algo ilegítimo, fruto de un puñado de alborotadores barbudos. No lo dudo ni un instante, ni se me ocurriría preguntarme sobre su opinión acerca de la causa palestina, pero entonces ¿qué pasa con la Revolución Francesa?
Sangrados.
El precio de la vivienda triplica al de los salarios en los últimos quince años y es cinco veces más alto desde 1.998. España es el país de la UE en que más se ha encarecido la vivienda y sin embargo es en el que más se construye: esto no parece muy acorde con las reglas de la competencia .Tenía razón ayer Ramoncín cuando decía en Telemadrid que no había que preocuparse de lo caro que estuviera un CD sino el pan o la vivienda ¡será cabrón! El cultureta paniagüado este no dejará nunca de sorprendernos. Los precios suben para equipararse a los de nuestros vecinos europeos, pero no nuestros sueldos, como tampoco nuestros porcentajes sobre el PIB en educación, sanidad, vivienda, investigación… En definitiva, como decía un amigo: “con la boca llena de pelos, el culo ensangrentado y cincuenta céntimos en la mano diciendo: me han engañado…”
«Todos los moritos son lo mismo».
Esa es la sensación que produce nuestra ignorancia occidental del mundo árabe, eso es lo que parecen decir todos los actos de nuestros gobernantes, sus acusaciones de ser “amigos de Bin Laden” a cualquier célula antisistema de cualquier país, etnia o facción religiosa del mundo árabe; sin ir más lejos a eso huelen las acusaciones a un grupo de personas “con elementos para fabricar napalm casero”(¡como el 100 % de los hogares!) e incluso a eso rezuma la reciente acusación al periodista de AL Jazira Taysir Alony.
Nuestro engreimiento de Primer Mundo intocable nos impide ver más allá de nuestras narices y trascender de un simplismo ridículo. Para más inri esto en manos de personas de mala fe resulta peligrosamente canallesco ¿o no tiene nada que ver esto con las críticas (en España algo más que insuficientes) a los gobiernos del “eje del bien”? Garzón es un funcionario agradecido.
Historia de una escalera.
He estado esta tarde-noche viendo “historia de una escalera” en el María Guerrero. Me ha encantado. El reparto está muy bien, equilibrado, la puesta en escena soberbia, con cada detalle muy trabajado, y la obra…la obra es sencillamente genial. Es un texto aparentemente localista, madrileñísimo como Olga Ramos, pero totalmente universal: los hechos que se retratan podrían suceder en cualquier rellano del mundo. Uno asiste desde el patio de butacas al drama de clase sin expectativas, a las frustraciones machacadas por el tiempo y al pesimismo cíclico de nuestro destino.
Pese a semejante dramón parece que uno no tendría más remedio que salir a la calle con las comisuras de los labios flácidos y la mirada adherida al asfalto, sin embargo esta noche quiero transmitir una sensación de optimismo, de alegría por haber visto una magnífica representación, porque hace una magnífica noche ( mejor por la compañía) y porque no nos queda más remedio ante lo jodido de nuestro destino que aprender a cultivar el humor y disfrutar de las cosas sencillas. Ni la visión de la bandera de Colón me ha podido joder hoy la noche: venceremos.